Argentina en los Mundiales: Maradona, Messi y las tres estrellas
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Hay pocas cosas que unan más a los argentinos que la Albiceleste en un Mundial. No importa de dónde seas, si sos de Boca o de River, del Norte o de la Patagonia: cuando Argentina juega, el país entero para. Se vacían las calles. Se llenan los bares. Las familias que no se hablan hace meses se juntan alrededor de un televisor. Los que no saben nada de fútbol de repente saben quién ataja y quién tiene que patear el penal.
Porque el Mundial no es un torneo de fútbol para los argentinos. Es otra cosa. Es el momento en que un país entero se mira al espejo y decide que, pase lo que pase, el orgullo argentino está por encima de todo.
Tres estrellas cosidas en la camiseta. Campeones del mundo en 1978, 1986 y 2022. Cuatro finales disputadas. Desde Guillermo Stábile, primer goleador de los Mundiales con 8 goles, hasta Lionel Messi levantando la copa más esperada de su vida a los 35 años.
Pero también hay cicatrices. El 6-1 contra Checoslovaquia en 1958. La final de Italia 90 perdida con un penal dudoso. La final de Brasil 2014, con derrota 1-0 ante Alemania en el último minuto y Messi llorando con el Balón de Oro en la mano, el premio más cruel que le pudieron dar esa noche.
Todo eso forma parte de lo mismo. Porque una historia grande de verdad no es solo de triunfos: es de todo lo que se vivió para llegar a ellos.
Los primeros pasos y la primera estrella
Argentina estuvo en el primer Mundial de la historia, en Uruguay 1930, y llegó a la final. Guillermo Stábile marcó 8 goles en el torneo pero no alcanzó: Uruguay ganó 4-2 la final. Ya entonces la Albiceleste dejó su marca.
Las décadas siguientes fueron de más sufrimiento que gloria. Eliminaciones tempranas, el bochorno del 6-1 en Suecia 1958, campañas grises. Pero todo ese sufrimiento estaba forjando algo: un carácter. Una identidad. El ADN de una selección que, cuando llegara su momento, no lo iba a desperdiciar.
Ese momento fue 1978. En casa, con César Luis Menotti en el banco y Mario Kempes como figura estelar, Argentina ganó su primera Copa del Mundo derrotando a Holanda 3-1 en la final con dos goles del Matador. El Monumental explotó de alegría.
La sombra del contexto político (el país vivía una dictadura militar sangrienta que usó el torneo como escaparate) y las dudas sobre el partido contra Perú nunca se fueron del todo. La historia real es más compleja que la oficial. Pero lo indiscutible es esto: la primera estrella llegó. Y nadie se la saca.
1986: la resurrección con Dios
México 1986 no fue un Mundial de fútbol. Fue una obra de teatro con un solo protagonista y todos los demás de extras. Diego Armando Maradona lo habitó, lo dominó y lo convirtió en suyo con una autoridad que el fútbol no había visto antes.
El partido contra Inglaterra en cuartos de final es el más importante de la historia del fútbol argentino. Cuatro años después de la Guerra de Malvinas, el contexto lo cargaba de una tensión que iba mucho más allá de los noventa minutos. Y entonces Diego hizo las dos cosas más improbables en el mismo partido: metió la mano de Dios y cuatro minutos después convirtió el gol más grande de la historia. Sesenta metros. Diez toques. Cinco ingleses dejados en el camino.
Argentina llegó a la final y derrotó a Alemania Occidental 3-2 con un gol de Burruchaga en el último minuto. Diego levantó la copa en el Azteca y dejó de ser un jugador de fútbol para convertirse en una religión.
El sufrimiento y las generaciones sin copa
Italia 1990 fue el purgatorio: Argentina llegó a la final por segunda vez consecutiva, pero cayó ante Alemania 1-0 con penal polémico de Brehme. En 1994, la suspensión de Maradona por doping partió al país al medio y dejó una de las imágenes más tristes del fútbol argentino.
Lo que vino después fue, durante veinte años, una historia de talento enorme y copas vacías. Batistuta, Riquelme, un Messi que asomaba en 2006… cada generación llegaba a cuartos, a semis, cada vez más cerca. Hasta que en 2014, en Brasil, Argentina llegó a la final. Alemania ganó 1-0 en el alargue con un gol de Götze. Messi recibió el Balón de Oro llorando. El premio más cruel que le pudieron dar esa noche.
Maradona vs Messi: el debate que ya tiene respuesta
Durante años este fue el debate que partía a la Argentina al medio. En cada asado, en cada bar: ¿quién es más grande, Diego o Leo?
El caso de Maradona es irrefutable: tomó un equipo que sin él no era candidato a nada y lo llevó a la cima del mundo casi solo. Sus dos goles contra Inglaterra son el gol más polémico y el más bello de la historia del fútbol en el mismo partido.
El caso de Messi es otra grandeza: más silenciosa, más constante, ocho Balones de Oro, todos los récords rotos. Pero durante años, en los Mundiales, algo no cerraba. Y siempre esa pregunta: ¿Puede Messi ganar un Mundial? Hasta que llegó diciembre de 2022. Y la pregunta dejó de tener sentido.
2022: Qatar, la redención y la tercera estrella
El 18 de diciembre de 2022 es una fecha que en Argentina no se olvida. Lusail. Qatar. Argentina contra Francia. La final más insólita y cinematográfica que vio el fútbol en toda su historia.
Argentina ganaba 2-0 cuando Mbappé metió dos goles en doce minutos para empatar. Messi anotó el 3-2 en el alargue, Mbappé volvió a igualar de penal para el 3-3. Penales. Y ahí entró Dibu Martínez, que atajó dos cobros franceses con la frialdad de alguien que nació para ese momento.
Argentina ganó el mundo. Messi corrió por el campo con los brazos abiertos, millones de argentinos lloraron abrazados a desconocidos, y Leo levantó la copa con el bisht negro encima de la camiseta. Siete goles en el torneo. Mejor jugador de la Copa. Tres estrellas. Por fin.

Argentina y los Mundiales: una historia eterna en el fútbol
La historia de Argentina en los Mundiales está construida con títulos, derrotas dolorosas y generaciones de futbolistas que marcaron una época. Desde la primera final en 1930 hasta la conquista de Qatar 2022, la Albiceleste consolidó una identidad reconocida en todo el planeta. Maradona y Messi representan distintas formas de grandeza, pero ambos ayudaron a convertir a Argentina en una de las selecciones más importantes en la historia de la Copa Mundial de la FIFA.
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