De Messi a Sanchez: la huella latinoamericana en la MLS
¿Quién soy? Pues según mi pasaporte, soy Héctor Núñez y según lo vivido, soy periodista y marketero.
La llegada de Alexis Sánchez a la MLS vuelve a poner el foco sobre un fenómeno que hace tiempo dejó de resultar excepcional. El chileno es el último gran nombre sudamericano en elegir el campeonato estadounidense, pero la influencia del continente va mucho más allá de las estrellas consagradas. Y si hay un país que sobresale especialmente en esa relación, es Argentina.
Lionel Messi es el gran estandarte, aunque alrededor suyo creció una colonia que demuestra hasta qué punto cambió la MLS. Hay campeones del mundo, futbolistas que encontraron allí el mejor momento de sus carreras y jóvenes que cruzaron directamente desde el fútbol argentino. La liga ya no funciona únicamente como destino final, sino también como un mercado capaz de competir por talento en plena etapa de crecimiento.
Messi, el gran faro argentino
Cualquier recorrido debe empezar por Messi. Su llegada a Inter Miami cambió la exposición internacional de la competición y su impacto fue mucho más allá de lo mediático. Después de conquistar dos veces consecutivas el MVP de la MLS, el rosarino sigue siendo la principal referencia deportiva y comercial del campeonato.
A su lado aparece Rodrigo De Paul. El volante llegó después de más de una década en Europa y se incorporó definitivamente a Miami como Jugador Franquicia. Los dos trasladaron a Estados Unidos una sociedad construida durante años con la Selección Argentina. Messi y De Paul representan una MLS capaz de seducir a figuras con una trayectoria ya consolidada y todavía importantes para la Albiceleste.
Inter Miami se convirtió así en uno de los grandes focos de futbolistas argentinos. Mateo Silvetti representa el otro extremo de esa apuesta: llegó muy joven desde Newell’s y forma parte del programa Sub-22 de la liga. En un mismo plantel conviven estrellas mundiales y proyectos de futuro, una combinación que explica bastante bien la transformación del campeonato.
Ojeda y Fernández Mercau: hacerse un nombre en la MLS
Pero quizás el cambio más interesante aparece lejos de Miami. Martín Ojeda se convirtió en una de las grandes figuras de Orlando City después de llegar desde Godoy Cruz. En 2025 firmó 16 goles y 15 asistencias durante la temporada regular y mantuvo su protagonismo en 2026, instalándose nuevamente entre los máximos goleadores. No llegó como una estrella mundial: se convirtió en figura jugando en Estados Unidos.
Algo similar sucede con Nicolás Fernández Mercau. Surgido en San Lorenzo y con un paso posterior por Elche, encontró en New York City FC un escenario ideal para explotar. Con 26 años, aparece entre los argentinos de mayor valor de mercado de la competición y también entre sus principales goleadores durante 2026. Su caso rompe definitivamente con la idea de la MLS como una liga reservada para veteranos.
Ojeda y Fernández Mercau cuentan una historia diferente a Messi y De Paul. Los primeros llegaron a Estados Unidos sin haber alcanzado el mismo reconocimiento internacional y elevaron allí su dimensión; los segundos aterrizaron con el nombre hecho. Las dos rutas conviven hoy dentro de una misma MLS.
Una colonia argentina que va mucho más allá
La profundidad aparece cuando se mira detrás de esos cuatro nombres. Luca Langoni continúa su desarrollo en New England Revolution, Joaquín Pereyra tiene peso en Minnesota United y Agustín Ojeda forma parte de New York City FC. A ellos se suma Cristian Espinoza, otro argentino de largo recorrido en el campeonato. La presencia albiceleste está repartida por toda la liga.
Los perfiles también son distintos. Silvetti o Langoni cruzaron siendo jóvenes; Pereyra llegó después de destacarse en Atlético Tucumán; Espinoza encontró estabilidad en Estados Unidos tras una carrera que también pasó por Europa. Esa diversidad confirma que para el futbolista argentino ya existen varios caminos hacia la MLS, desde utilizarla como plataforma de crecimiento hasta encontrar allí el lugar donde alcanzar su madurez futbolística.
Alexis, Suárez y Casemiro: Sudamérica amplía su huella
Argentina lidera este recorrido, pero el fenómeno alcanza al resto del continente. Alexis Sánchez representa su incorporación más reciente. Luis Suárez continúa acompañando a Messi en Inter Miami y Casemiro acaba de sumarse al mismo plantel después de cerrar su etapa en Manchester United. Miami concentra así una cantidad extraordinaria de jerarquía sudamericana.
Suárez, además, sigue aportando dentro de la cancha y no únicamente desde el peso de su nombre. Alexis abre ahora un nuevo capítulo para Chile, mientras Casemiro suma todavía más jerarquía brasileña a la competición después de una carrera repleta de títulos. Son ejemplos de cómo la MLS todavía consigue atraer a campeones y figuras después de largos recorridos en Europa.
Almirón, Evander y Torres muestran la otra MLS
Miguel Almirón ofrece quizá el recorrido que mejor resume la evolución del campeonato. Salió de Lanús rumbo a Atlanta United, la rompió en MLS, dio el salto al Newcastle de la Premier League y años después regresó a Atlanta como una figura consolidada. La liga fue primero trampolín y después destino para un mismo futbolista.
Evander representa otro modelo. El brasileño de FC Cincinnati está instalado entre los mejores volantes ofensivos del torneo, fue incluido en el Best XI en 2024 y 2025 y continúa apareciendo en la conversación por el MVP. Facundo Torres completa el panorama: el uruguayo juega en Austin FC, tiene 26 años y figura entre los futbolistas de mayor valor de mercado de MLS. Sudamérica también aporta figuras en plena edad competitiva, no solamente grandes apellidos en el tramo final de sus carreras.
Una relación que cambió definitivamente
La transformación se entiende precisamente al juntar esos dos mundos. MLS puede reunir en una misma competición a campeones del mundo y de Europa con futbolistas que todavía están construyendo su nombre, mientras los clubes miran cada vez con mayor atención hacia Argentina y el resto de Sudamérica para reforzar sus planteles.
El resultado es una relación mucho más amplia que la vieja imagen de una liga destinada al último gran contrato. Algunos llegaron con todo ganado; otros encontraron allí el escenario para crecer. La MLS dejó de mirar a Sudamérica únicamente en busca de estrellas consagradas: ahora también compite por parte de su presente y de su futuro.